martes, 13 de julio de 2010

COLUMPIO



El tiempo líquido se esponja
entre la obsolescencia de la hiedra,
y el sol de agosto
es un bosque en llamas.

Desde nuestro castillo de arena
observamos peces plateados que intentan
volar hasta la luna.
Sentimos vergüenza del devenir (no fabricado)
y el corazón se desgarra, se rompe
a cada latido.

Como el columpio en el porche

lunes, 21 de junio de 2010

SEIS PALABRAS


Golondrinas que hacen surcos
en el agua
y tu pensamiento que
horada la arena
con sus raíces de espuma.

Dime, ¿qué compás
de dos por cuatro
mueve tus párpados?
Dime, ¿qué nube
montarás en tu viaje?

Termina la mochila
ha salido el sol.

sábado, 13 de febrero de 2010

EL SILENCIO DE LOS MANDARINES



¿Cuál es el centro del universo?
me he preguntado
esta mañana, sorprendido
por la nieve hermosa
blanda y pequeñita.

Los mandarines del bosque
se han quedado
perplejos
mirando el vuelo rampante del azor.

Luego
el silencio me ha abrazado.
¡Ah! ...
el silencio
mi fiel amante.

ESTADOS DE ÁNIMO



Este cielo inmenso
acerado y cortante
transitado por estelas de futuro
me envuelve y cobija.
Aquí estoy
en el otero del tiempo detenido,
interpretando el parloteo zumbón
de minúsculos voladores acorazados
comiendo hongos y líquenes,
pensando en
tu 
nombre
¿Quién eres?
¿tú eres 
tu nombre?
¿tú eres
tu tiempo?
El valle jugoso se ondula
se comba mecido por el peso del trigo
y tu tiempo emerge preñado de almendras
incrustándose entre tus dedos
sacudiendo el musgo de tus párpados
Y bailas
segura en este cielo inmenso
entre estelas fugaces e ingrávidas

jueves, 11 de febrero de 2010

CUENTO FÍSICO, MÁS BIEN QUÍMICO




Deambulaba feliz y relajado por el espacio intergaláctico un humilde átomo de oxígeno cuando, de pronto, se le cruzó en su deambular un átomo de hidrógeno. Se miraron, se saludaron, comentaron el buen tiempo electromagnético que hacía últimamente ... el átomo de oxígeno le dijo: "¿quieres que nos unamos y formemos una molécula bien avenida, amistosa y eso?". A lo cual, el átomo de hidrógeno contestó: "estaría encantado, pero contigo no me basta. Necesito más. Otro como tú sería perfecto. Lo llamaríamos agua". El otro átomo, el de oxígeno, se quedó un poco compungido, pues siempre pensó que se bastaba a sí mismo. Pero cedió. Y nació el agua.