Imposibilidad de permanecer en el límite.
Adolescentes que se pintan
las uñas a escondidas
con el alma vendida ya;
jugamos una obra de teatro
de obsoleta dramaturgia
trasnochada fantasmagoría de otro tiempo
nos ofrecen papelinas desde el púlpito ...
... tenemos que cerrar los ojos
tenemos que
Imposibilidad de quedarnos en el límite.
Ahora volvemos a la plaza
ahora caminamos la calle
ahora llenamos la plaza.
Necesidad de romper el límite
necesidad de ser
blanda pequeña gota de agua
gota amable
gota
ahora anegamos la bodega del límite
(la panza de la bestia)
y no vemos cauce que nos contenga
gota a gota
soy río.
http://aireelfunambulista.blogspot.com/2011/05/democracia-real-ya.html
viernes, 20 de mayo de 2011
martes, 13 de julio de 2010
COLUMPIO

El tiempo líquido se esponja
entre la obsolescencia de la hiedra,
y el sol de agosto
es un bosque en llamas.
Desde nuestro castillo de arena
observamos peces plateados que intentan
volar hasta la luna.
Sentimos vergüenza del devenir (no fabricado)
y el corazón se desgarra, se rompe
a cada latido.
Como el columpio en el porche
lunes, 21 de junio de 2010
SEIS PALABRAS

en el agua
y tu pensamiento que
horada la arena
con sus raíces de espuma.
Dime, ¿qué compás
de dos por cuatro
mueve tus párpados?
Dime, ¿qué nube
montarás en tu viaje?
Termina la mochila
ha salido el sol.
sábado, 13 de febrero de 2010
EL SILENCIO DE LOS MANDARINES
ESTADOS DE ÁNIMO

Este cielo inmenso
acerado y cortante
transitado por estelas de futuro
me envuelve y cobija.
Aquí estoy
en el otero del tiempo detenido,
interpretando el parloteo zumbón
de minúsculos voladores acorazados
comiendo hongos y líquenes,
pensando en
tu
nombre
¿Quién eres?
¿tú eres
tu nombre?
¿tú eres
tu tiempo?
El valle jugoso se ondula
se comba mecido por el peso del trigo
y tu tiempo emerge preñado de almendras
incrustándose entre tus dedos
sacudiendo el musgo de tus párpados
Y bailas
segura en este cielo inmenso
entre estelas fugaces e ingrávidas
jueves, 11 de febrero de 2010
CUENTO FÍSICO, MÁS BIEN QUÍMICO

Deambulaba feliz y relajado por el espacio intergaláctico un humilde átomo de oxígeno cuando, de pronto, se le cruzó en su deambular un átomo de hidrógeno. Se miraron, se saludaron, comentaron el buen tiempo electromagnético que hacía últimamente ... el átomo de oxígeno le dijo: "¿quieres que nos unamos y formemos una molécula bien avenida, amistosa y eso?". A lo cual, el átomo de hidrógeno contestó: "estaría encantado, pero contigo no me basta. Necesito más. Otro como tú sería perfecto. Lo llamaríamos agua". El otro átomo, el de oxígeno, se quedó un poco compungido, pues siempre pensó que se bastaba a sí mismo. Pero cedió. Y nació el agua.
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