viernes, 27 de septiembre de 2013





En el jardín extranjero
florecen ficciones caídas de no se sabe dónde.
Sombras azules cobijan
el deambular de tus días mecánicos
sin sobresaltos que hagan temblar
estas palabras que te cosen
trajes a medida.

En el jardín extranjero
no hay -ya- hongos mágicos
ni musgo que aterciopele tu sueño.

(y) Ahora, si quieres
ya puedes descansar ahí
en el patio trasero plagado de naranjos
de paredes encaladas hasta el cielo
para que te devuelvan la luz nívea
y ancestral del parpadeo cósmico
de tus días
                 hermosos...

Si tú quieres...

(en El Molino, el 27 de julio,
a las tantas y pico de la noche)


jueves, 21 de marzo de 2013

HOY






Hoy pensamos la vida entre amigos

que nos explican la dureza sin tregua de lo imposible.

Hoy imaginamos mundos posibles, amigos posibles
amores posibles que nos expliquen
quiénes somos.

Y el silencio de las cocinas.

Hoy
espejos cóncavos, infinitos espejismos,
bucles retroalimenticios más allá del horizonte
que afianzan nuestras razones
para habitar sólo el cuarto de estar.

Y el silencio tornasolado de las cocinas.

Hoy
la salmodia mecánica del acordeón dice:
“¿para qué sirven los niños?”

Y nos recita el relato que nos configura, diciendo:

“yo
        soy
                 yo”

Y el silencio, siempre el silencio de las cocinas.

jueves, 18 de octubre de 2012

DEBO CONFESARLO...





La soledad silenciosa de la luz, fuera de la cual no hay nada,

yo la veo.

La luz que define tu rostro, que determina el límite de lo posible,

marcando el vacío más allá del páramo de la memoria,

tantas veces muerta

y tantas veces resucitada.

Y sin embargo, a veces, vivo entre sombras

en una tierra de espinas, hirsuta

enmarañada de gritos feroces que se empeñan en licuar la densidad lumínica,

envuelto en una intimidad loca.

Otras

permanezco estable, errando de un lugar a otro.

Debo confesarlo:

la soledad silenciosa de la luz, yo la veo,

la veo y me conmuevo con un placer inmenso.

martes, 31 de julio de 2012

CANTIGAS DE SAN BLAS



Do viene aquesta trova
ha tiempo que non face escarcha
ni muda por San Blas la su faz,
pues que la cigüeña non marcha
ni tampoco la torcaz.

Do viene aquesta trova
más se canta la tu faz
más se piensa la tu voz,
que si non dierades al espíritu solaz
tornárase el cielo mesmo en una coz.

Mas aquesto las alondras discen
et también lo disce el gavilán
pues que non est otra la verdad:
"do tus oxos fixan la su luz
clava la tu boca la libertad"

sábado, 14 de julio de 2012

CANTIGAS DE MALASAÑA




CANTO XXXVII

Camino de Malasaña encontréme una serrana
parlanchina et loçana
que diome palique, et díxome:

"-do vas tan apriesa, caballero fermoso,
para et descansa et merienda
et a mi lado reposa
et verás que con la mi maña
como te fago gran cosa"

Et aquesto a mi menda
no parecíole chanza, et sí fermoso
et mi alma cuasi quedó priesa, mais díxela:

"-nunca encontréme serrana de Malasaña
tan fresca et loçana,
mais non puedo a tu lado recalar
ni en tu costado reposar,
pues que me aguarda muxer tan fermosa
que non la hay en el lugar,
pues que non est pastora ni tabernera
mais ten la su faz fresca et loçana
et que nasció dentre albahaca
et dulces trovas disce la su boca"

Et que lo dixe, sin alharaca,
tornóse dulce como fontana
et con oxos et boca jugadora
díxome con requiebro daqueste lugar:

"-pues que non est pastora ni tabernera, muxer tan fermosa...
¿do mora et que face que non queredes conmigo reposar?"

Et por zanjar tan dulce preguntar
contestéle sin mofa ni engaña:

"-que non est pastora de Malasaña
mais ten donaire en el danzar
et jugadora et bermella est la su boca
et su seso tontería ten poca.
¡ea! serrana loçana
¡non queredes mais preguntar!
que hogaño non quero contigo reposar
et menos desposar"

Et que lo dixe, con gran tronar
rompióse la serrana a llorar,
et por si aliviaba tan gran pesar
díxele por congratular:

"-¡ea, serrana loçana!
pues que somos en Malasaña
traseguemos alguna caña..."

Et la serrana pensóse:

"-¡tate, conmigo quiere reposar!
¡albricias, conmigo desposará!"



sábado, 7 de julio de 2012

sábado, 30 de junio de 2012

EL HOMBRE COMPRENSIVO





"Und dann und wann
eine weisses Elephant"
R.M. Rilke

Siempre fue un hombre comprensivo y razonable: primero comprendió que tenía que ir a la escuela y hacer la primera comunión. Lo pasó bien, comprensiblemente.


Luego comprendió que tenía que trabajar y vender su tiempo: ajustó balances y anotó los dineros de otros, sin despistar un céntimo, razonable y comprensiblemente.

También comprendió que se había enamorado. Comprendió que tenía que hacer la revolución -por los explotados del mundo y eso-. Era razonable, había que distribuir la riqueza, la de los otros, él era razonablemente pobre.

Cambió de ciudad y de nombre; volaba por la noche, dormía de día; absorbía las palabras que emanaban de los tilos y de los olivos, y comprendió, entonces, que había encontrado un elefante blanco.

Era razonable, tanto buscar, tanto… Luego comprendió que los elefantes siempre están viajando y comprendió que debía permanecer custodiando la memoria. Era razonable, había que vigilar.

Finalmente comprendió que se había acabado su tiempo, agotó los últimos pasos que aún le correspondían y, razonablemente, durmió.